miércoles, 17 de agosto de 2016

Carta sin remitente.


Estuve pensando toda la madrugada las palabras exactas que debía escribir en la carta
para desearte un feliz cumpleaños.

La distancia y yo, tenemos un problema; el problema es que siempre estoy lejos de las personas que quiero o por azares del destino tengo que irme, siempre me voy. 
Algún día voy a quedarme. 

Estás lejos y me entristece mucho no poder despertarte con mañanitas y donuts, 
esas que tanto amas, aunque a mí las donuts me parecen la cosa más triste del mundo,
hasta les falta pan en el centro, nunca entendí tu amor por ellas, yo, yo prefiero los pasteles. 

Como cuando me horneaste un pastel de chocolate con marihuana, que por cierto, sabia horrible. Estaba todo aguado por dentro, y con todo, Fabien, tu mejor amigo te ayudo a decorarlo con crema y chispas de colores.
El peor pastel que he medio intentado comer en la vida. 
Te dije que estaba delicioso y después comenzamos a 
reír como locos todos, por lo asqueroso del sabor.

Recuerdo que siempre querías cantar gracias a la vida en tu cumpleaños,
y beber un poco de sangría en el desayuno. 
Te diría que cumplir años es: un año para comenzar de nuevo
pero jamás pensamos ni actuamos igual.

Tú, siempre tan feliz, tan alegre; lleno de vida, 
siempre con el vaso medio lleno. 
y yo, siempre tan estresada, llena de pendientes, 
siempre con el vaso lleno de vino, 
pero ambos con un cigarrillo. 

Puedo pensar en mil recuerdos de nosotros juntos, 
podría adjuntar un álbum de fotos pero no me parece que 
sea el tipo de felicitación que quiero darte, 

A ti, seguramente te gustará celebrar en algún 
bosque, hacer camping o cerca de un lago.

Me gustaría abrazarte, pero no quiero escribir en la carta que me haces mucha falta, que te pienso todos  los días,
que ya no tengo ningún cómplice. 

Ya no tengo con quien practicar mi alemán, 
y ya no le preparo a nadie el café por las mañanas.

Nadie me despierta temprano con un delicioso desayuno 
y una nota que diga: despierta dormilona no desperdicies
esta bella vida durmiendo. 

o escribiendo en mi cuadernillo de viajero:

Tienes unos ojos hermosos Danielle,
muy expresivos, pero siempre 
llenos de tristeza, deberías mirar
diferente el mundo.

y, así trato.

Nadie me ve como tú lo hacías,
siempre tendiéndome tanta fe.

No, no pondré eso en la carta. 
Creo que siempre serás mi mejor amigo.
y siempre te echare de menos. 

Ojalá pudiera estar cerca de ti para desearte un buen aniversario, pero tengo un mayor inconveniente,
así que, rompo la carta en pedacitos y simplemente 
te deseo un feliz cumpleaños,
mirando al cielo, pronuncio las palabras, 
y bien fuerte, como si de verdad pudieras escucharlas,
ojala que sí.

Trato de tragarme mi llanto pero no puedo. 

Las lágrimas no son debilidad sino libertad,
cuando uno llora suelta todo eso que lleva dentro,
deja libre aquello que no le permite estar en calma. 

Espero que donde estés; estés celebrando, no es un hasta nunca, 
es un hasta que nos volvamos a ver 
para poder celebrar juntos. 

Es un hasta pronto en el otro mundo, 
si es que existe, si es que hay. 

Tú creías en un dios, 
yo no. 


Feliz cumpleaños a mi mejor amigo.
a la única persona que me amo
 por mis defectos. 
Danielle Cano. 






4 comentarios:

  1. ¡Hola Dani! Me ha encantado leerlo, hermosísimo <3

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  2. Hola Dani!!!
    Una entrada demasiado bonita y cargada de sentimientos *-*
    Preciosa <3
    Nos leemos, besos ^^

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  3. Hola, bella
    Wow, hermosa entrada, me ha encantado, de verdad.
    besotes

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