miércoles, 26 de julio de 2017

¿Quién se ha llevado mi queso? by Spencer Johnson

¿Quién se ha llevado mi queso?
Total de páginas: 106
Titulo de original: Who Moved My Chesse?


La historia de la narración, es donde cuatro personajes están en un laberinto buscando queso. El queso en el libro es una metáfora de lo que deseamos tener en la vida, ya sea “un puesto de trabajo, una relación, dinero, una casa grande, libertad, salud, reconocimiento, paz  espiritual, o incluso una actividad como correr o jugar  golf”.
“Cada uno de nosotros tiene una propia idea de lo que es el Queso, y nos esforzamos por encontrarlo porque estamos convencidos, a menudo nos vinculamos a él. Y si lo perdemos o nos lo arrebatan, podemos pasar por una experiencia traumática”.
La historia comienza con una reunión de 4 amigos que se reúnen después de tiempo y ven como ha cambiado su vida. “No queremos cambiar, cuando las cosas cambian… -Supongo que nos resistimos al cambio porque le tenemos miedo-“.  Entonces uno de los 4 les comenta de un relato sobre el miedo al cambio, y comienza así:
Son cuatro personajes principales, dos ratones: Fisgón y Escurridizo, y los otros dos son liliputienses, seres tan pequeños como los ratones de nombre, Hem y Haw.
Cada día los ratones  y los liliputienses se colocaban sus zapatillas para correr (tenis) y salían al laberinto a recorrer por los pasillos en busca de queso. Siempre la misma rutina. “ El laberinto estaba compuesto por pasillos y cámaras, algunas de las cuales contenían un queso delicioso. Pero también habían rincones oscuros y callejones sin salida. Era un lugar donde cualquiera podía perderse. No obstante, el laberinto contenía secretos que permitían disfrutar de la vida mejor a los que supieran encontrar su camino”.
Fisgón, uno de los ratones utilizaba su nariz para husmear la dirección general de donde procedía el olor del queso, mientras que Escurridizo, se lanzaba hacia delante.
Al igual que los ratones, Hem y Haw, utilizaban métodos más sofisticados de encontrar el Queso. Y por sus medios, los 4 encontraron en uno de los pasadizos el depósito  de Queso Q.
Todos los días,  Hem y Haw hacían su misma rutina, llegar al depósito y comer queso, disfrutaban mucho de su queso (éxito) tanto que se volvieron soberbios; en ocasiones lo compartían en otras no. Sin embargo los ratones no cambiaron su rutina de ir cada mañana checar los cambios y consumir un poco.
Un día, los ratones se dan cuenta de que el depósito Q, esta vacio y se lanzan de nuevo al laberinto en busca de nuevos depósitos, pues estuvieron pendientes del cambio y sabían lo que debían hacer. Pero para los liliputienses no fue tan sencillo, al llegar esa mañana y ver vacio el depósito ambos entraron en crisis, no sabían quién podía haberse robado su queso; Hem, se dijo que esperarían ahí hasta que les devolvieran el queso. Los días pasaban y el queso no volvía, se volvieron mas coléricos e irritantes. Haw propone a Hem, ponerse sus tenis para salir a correr y buscar más queso en otros depósitos, a lo que Hem responde –“Empiezo a sentirme demasiado viejo para eso. Y creo que no me interesa la perspectiva de perderme y hacer el ridículo, ¿Acaso a ti si? Y con ello Haw volvió a experimentar el temor del fracaso y se desvaneció su esperanza de encontrar nuevo queso”.
Finalmente un día Haw se echa a reír de sí mismo… “-Seguimos haciendo lo  mismo de siempre, una y otra vez, y encima nos preguntamos por qué no mejoran las cosas”.
Así que se pone sus tenis y le pregunta a Hew si desea a salir a buscar nuevo queso con él, éste lo rechaza y Haw se va solo por el laberinto en busca de nuevos depósitos. “A veces, las cosas cambian y ya nunca vuelven a ser como antes. Y esta parece ser una de estas ocasiones. ¡Así es la vida! Sigue adelante, y nosotros deberíamos hacerlo mismo!”.
Haw se sentía ansioso, con miedo por haber tomado la decisión incorrecta, miedo de no llegar a ninguna parte, incluso jamás regresas, se preguntaba por qué no se había levantado antes para ir a buscar nuevo queso. Así que tomo una piedra y se pregunto ¿Qué haría si no tuviera miedo?.
A veces el miedo impide a uno moverse, impide dar ese paso. Así que decide seguir delante de todas formas, “Más vale tarde que nunca”, y “¿Qué podía perder?”. En el camino Haw se va dando cuenta de las señales, debió comenzar a revisar y notar que nadie se llevo su queso, simplemente este se fue terminando y enmoheciendo. Él mismo se infundía un miedo mortal, se da cuenta de que sus temores solo empeoran las cosas, comienza a disfrutar el camino a imaginarse con nuevo queso, con quesos a su alrededor a visualizarse y esa visión de él le gustaba, “Siempre le había parecido que un cambio le conduciría a algo peor. Ahora se daba cuenta de que el cambio podía conducir a algo mejor”.
Haw ya se había desprendido del pasado y aceptado que el cambio era mejor. Que encontraría un nuevo, se adapto al presenta, al cambio. En el tiempo Haw encuentra un depósito de Queso enorme, encontró incluso quesos desconocidos. Vio a los ratones quienes con su barriga por ya llevar un tiempo ahí, le saludaron amablemente. “Se puede ser consciente de la necesidad de procurar que las cosas sean simples, de ser flexible y moverse con rapidez”.
Haw entendió que no podía dormirse en sus laureles, y volvió al depósito Q con Hem quien se negó a probar del queso nuevo, así que se dio cuenta que el cambio es por uno mismo, podemos ayudarle pero no hacerlo por alguien más.
Al terminar el relato, los compañeros comenzaron a comentar que personaje de la historia se sentían y por qué, la mayoría eran Hem, con miedo al cambio, quienes de haber escuchado este relato antes pudieron haberse salvado de varias pérdidas importantes, no es una lección únicamente se aplique al ámbito laboral, también podemos verlo en las relaciones “Desprendernos del comportamiento que provoca nuestra mala relación, y pasar luego a una mejor forma de pensar y de actuar”. El queso puede ser una relación nueva con la misma persona.

Es un libro con una reflexión tan interesante en algo tan básico, muchas veces nos aferramos al cambio y en todos los aspectos de nuestra vida aplica esto, el queso está en constante movimientos y debemos fluir y seguir al queso sin quedarnos a lamentar, estar atento y prevenir. No dormirnos en los laureles, y quedarnos enterrados en el pasado culpando a la gente o la vida misma por nuestras desgracias, lo que hay que hacer, es movernos y descubrir el  nuevo queso.
En cuanto al ámbito empresarial, hay personas de los diferentes tipos de personajes, hay Fisgones que producen mercado, van en busca de cosas nuevas del cambio; Los Escurridizos que se animan a ir por ello, simplemente hay que enseñarles el camino adecuado, y los Haw como yo, que tardamos en adaptarnos al cambio, somos temerosos pero que dándonos cuenta que nos espera algo mejor, vamos a por ello. Y los Hem que se pueden llegar convertir en Haw´s o simplemente quedarse ahí esperando y lamentándose su desgracia.


2 comentarios:

  1. Hola, he leído este libro un par de veces, por la universidad, y me gusta. Mi único problema es que es mega repetitivo.

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  2. Hola, Caro.
    Esta fue la segunda vez que lo leo y para ser honesto siento que siempre me ayuda a recordar cosas que había olvidado. Me parece que mientras más veces lo leas más repetitivo puede parecer, pero la idea y como se plantea en la fabula me gusta mucho.
    Saludos y gracias por pasarte

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